Caí en la tentación de la pornografía…

  • Jeffrey de León
  • Jun-30-2019

…y siento que no puedo salir de ella. Muchas veces me he arrepentido, y le he pedido perdón a Dios. Me he levantado, pero después de unos días vuelvo a tropezar con lo mismo. ¿Qué puedo hacer? ¿Existe alguna forma de poder salir de esto?

Definitivamente, ¡sí hay una respuesta! Existe esperanza. Sí puedes encontrar una forma de salir de este enredo. Es un proceso que puede resultarte difícil y doloroso (en el sentido que es una lucha constante), pero con la fortaleza del Señor, ¡es posible lograrlo!

Tres verdades que Dios quiere que vivas

1. No existe pecado tan feo, horrible, asqueroso, vergonzoso, repetitivo, esclavizante, profundo, escondido, que Dios no pueda (o quiera) limpiar y perdonar. Por más que pienses (o sientas) que no mereces el perdón de Dios, recuerda que, en efecto, no lo merecemos. Somos perdonados y limpiados únicamente porque Dios así lo ha decidido: “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad” (I Juan 1:9). No importa lo que hagas, jamás lograrás que Dios deje de ser fiel y justo. Él quiere y puede limpiarte del pecado de la pornografía.

2. Nunca pienses que eres la única persona que tiene la tentación de la pornografía. Es más, no caigas en la trampa de sentir que eres anormal o demasiado malo porque eres tentado de esta manera. Esto es algo que le sucede a seres normales, humanos, sexuales: “Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir” (I Corintios 10:13). Ser tentados no es pecado; pero sí hay una gran diferencia entre escoger la salida (y huir del pecado) o quedarse disfrutando del fracaso. Dios quiere que hullas de la pornografía.

3. Dios quiere socorrerte en los momentos de debilidad, y espera que otros lo hagan también. No estamos solos en esta lucha contra el pecado. Dios es nuestro aliado, y de igual forma deben serlo nuestros hermanos en la fe: “Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde” (Gálatas 6:1). Debemos rodearnos de personas maduras (espirituales) que no van a condenarnos por nuestro pecado, sino que van a tendernos la mano y ayudarnos a salir adelante. Dios desea que seamos ministrados para salir delante de un pecado como la pornografía.

Tres decisiones que puedes tomar ahora

1. Preséntate delante de Dios para confesar tu pecado. Sé muy específico y honesto para contarle a Dios en qué has desobedecido. No tengas temor ni sientas vergüenza; recuerda que te estás presentando ante el trono de la gracia (y no de condenación): “Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos” (Hebreos 4:16).

2. Prepara una estrategia inteligente para huir del pecado. Haz una lista de los momentos o las situaciones en las que eres vulnerable a caer en la tentación de la pornografía. Sé honesto y específico (no trates de engañarte). Una vez que sabes cuando estás más cercano a caer, podrás hacer un compromiso para alejarte de esas situaciones: “Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer” (I Corintios 10:12).

3. Busca a un amigo, maduro en su fe, quien pueda ser tu confidente. Ten la confianza de contarle (aunque te cueste mucho la primera vez) acerca de tus luchas, de tus áreas débiles, de tus momentos vulnerables. Juntos podrán orar para no caer en tentación y recordarse del compromiso que han hecho con Dios para alejarse de la pornografía. Así podrán compartir también sus victorias sobre el pecado.

Hoy tienes la oportunidad de buscar la protección de Dios, al obedecer los consejos (mandatos) para huir del pecado de la pornografía. Las reglas de Dios nunca son para estorbar nuestra felicidad, sino para garantizarla: “Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Juan 10:10). Toma un momento para orar (hablar con Dios) y cuéntale tu lucha, haz un compromiso para mantenerte limpio, y agradécele por la dicha que te da de vivir una vida de victoria.

Finalmente, te recomiendo la lectura de “La batalla de cada hombre joven” por Stephen Arterburn y Fred Stoeker (publicado por Editorial Unilit).

¡Que Dios te fortalezca en gran manera!

Comentarios

Are
Mar-26-2011

En realidad, muchas veces se piensa que la pornografía es un problema mayormente concurrido por varones, sin embargo; desafortunadamente hoy en día nuestros y nuestras adolescentes se encuentran expuestos por igual a tal situación con mayor facilidad debido al acceso que se tiene mediante los diferentes medios de comunicación a los que estamos ligados en la vida cotidiana.

Sucede en un caso particular y muy cercano a mi, que una chica, realmente una niña de 12 años recién cumplidos, fue invitada por su compañera de clases a visitar cierta página en la web de tipo pornográfica, quien desafortunadamente lo hizo. La segunda fue violada por su padre cuando tenía entre 8 y 10 años aproximadamente. Obviamente ella fue afectada en gran manera y debido a que no ha sido atendida por ningún tipo de especialista su actitud se transformó o quizás deba decir se deformó, provocando que ahora ella esté involucrada en este mundo oculto de la perversión sexual. Y peor aún, promocionando la visita a estos sitios entre sus compañeras.

Esto me permite notar que es importante informar a nuestros adolescentes y niños aún, acerca de lo que el mundo ofrece y las consecuencias que esto conlleva para que no se dejen llevar por la falta de conocimiento o sean manipulados por una supuesta experiencia que los niños de hoy dia creen o en todo caso puedan tener, sino que al contrario, sean ellos quienes induzcan a los demás a la búsqueda de Dios y su reino.

Algo notable en esta situación que comento es la actitud tomada por los padres de la menor, a quien se sorprendió navegando en la página mencionada, ya que lejos de sólo gritarle o reprenderla y castigarla, ambos hablaron con ella, lo cual lleva implícita la corrección e instrucción, sin dejar de lado lo que ella piensa o siente y conocer la causa de la situación. Otro punto es que tuvieron la confianza de hablarlo conmigo, líder de los adolescentes para trabajar de manera conjunta en la búsqueda de alternativas para tratar de esta situación complicada y que servirá para ayudar a otros y mejor aún, para prevenirlo.

Agradezco este espacio porque brinda pautas que permiten hablar de manera clara y sencilla con [email protected] [email protected], en este caso con quien parece comenzar y espero terminar este problema de pornografía en el que se ha visto envuelta, quizás también como consecuencia de cierta inocencia al desconocer que, como ahora le ha dicho su madre, el enemigo no descansa y ofrece las tentaciones de la manera más atractiva posible para engancharnos al pecado.

A veces los padres creén que por ser hijos de cristianos, nacidos en hogares cristianos, en automático obtendrán todos esos valores que permiten al joven negarse al pecado y sus tentadoras invitaciones, cuando es trabajo de éstos construir esos cimientos de valores, esa base fundada en los principios bíblicos que tanta falta hacen a nuestra sociedad. Crear muros de contención basados en la oración e interseción que a los mismos corresponde y fortalecer esos lazos de comunicación que evitarían muchos de estos problemas ya que el niño, adolescente o joven no tendría ningún reparo en contar a sus padres lo que les sucede en el caminar diario de la vida, a lo que ellos darían la dirección pertinente y estarían alertas de cada situación por mínima que ésta fuera, tomando la autoridad que Dios des otorga y (condicionalmente) sujetaándose a esta misma autoridad divina.

Debido a que esto sucedió en esta misma semana, ahora es que comenzaremos esta tarea de luchar por esta amada adolescente y aún por impactar a su compañera y los jóvenes que Dios nos ha puesto para instruir, promoviendo con mayor fuerza la santidad, pureza sexual y total rechazo a prácticas de esta índole. Amén que Dios nos dará fortaleza y la victoria sobre el pecado. Bendiciones y gracias de antemando por las oraciones que por ello se realicen.

Adrian Angeles
Jun-12-2011

muy bieno este tema tema espero que alh¿guien me pudiera ayudar con ciertas luchas espitituales que traigo

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