12 principios básicos para el ministerio juvenil

  • Jeffrey de León
  • Jun-30-2010

No hay nada más desafiante que el trabajo con la gente joven. Muchas veces las personas tienen un sincero deseo de trabajar en el ministerio juvenil, pero sencillamente no saben por dónde comenzar.

Lo que sigue no pretende ser un análisis profundo sobre el trabajo con adolescentes, sino que son sólo algunos de los principios básicos que te proveerán un punto de partida para el trabajo con los adolescentes y jóvenes.

1. Un Ministerio Fundamentado en el Corazón de Dios.

EL ministerio juvenil no es un escalón hacia un ministerio mayor, es el más alto llamado de Dios para alcanzar a aquellos que son su mayor preocupación (Lee Joel 2:28)
Los jóvenes son el centro del escenario social cada día.
Los medios reflejan la razón de por qué Dios está tan preocupado por los jóvenes:

  • Se involucran en crímenes, son usados en la delincuencia y los envían a las guerras.
  • Una estadística dio cuenta que el 80% de las personas convertidas al día de hoy lo hicieron antes de los 21 años.

Si estudiamos algunos de los pasados avivamientos en el mundo, vemos que han sido iniciados por jóvenes, por eso esta es la edad en donde Satanás ha puesto toda su atención.

2. No necesitan un “compinche” sino un líder real.

Se necesita más que una guitarra y un programa para alcanzar a la juventud. Los jóvenes no están buscando un “compinche” de quien aferrarse, ellos están buscando un líder adulto que sea sincero, honesto y ungido.
Ellos necesitan saber que vas a estar con ellos todo el tiempo, especialmente en sus momentos de mayores necesidades. Que no estás preocupado por encontrar la forma de trepar más alto en el ministerio.
Necesitan saber que genuinamente te interesas por ellos y sus sentimientos. Necesitan un amigo pero no al nivel de ellos. Evita el amiguismo y las frases “gastadoras”(burlonas).

3. Hay que aceptar a los jóvenes tal cual Dios los trajo.

No trates de cambiar a los chicos. Ese no es tu trabajo. Cambiarlos es la tarea del Espíritu Santo. Nuestra responsabilidad consiste en comunicarles el incondicional amor de Dios por ellos.
No tiene por qué gustarte la manera en que se visten, las cosas que hacen o incluso lo que dicen, pero sí debes estar deseoso de aceptarlos como son.
Mientras ven tu amor y aceptación incondicional por ellos, y mientras Dios comienza a moverse en sus corazones, comenzarás a notar verdaderos cambios en ellos.

4. Aprende a caminar con sabiduría con los no creyentes (Colosenses 4:5-6)
Muchos jóvenes, tanto dentro como fuera del grupo juvenil, aún no han entregado sus vidas a Cristo.
Evangelismo es algo que los líderes juveniles hacemos mientras caminamos. Nuestro estilo de vida debería ser de una calidad tal que la gente pueda distinguirnos de los de afuera.
Algunas características del estilo de vida de un creyente son: Consistencia, sensibilidad, dispuesto a escuchar, amor, fe, paz, bondadoso, semejante a Cristo.

Comentarios

juan manuel
Sep-22-2010

suban maaas enseñanzas de Jeffrey por favor no sean limitados con este material. Dios les Bendiga Brothers

aryam
Nov-13-2010

MMMMMM

me parecer interzante

pero no m ghudsta eso de cristo

pz ………

Paola Saavedra Saguas
Ago-17-2012

Creo que los jóvenes de hoy en día lo que más necesitan es el amor, para llenar de alguna forma los vacios que se han producidos en sus vidas, ayudarlos a cumplir sus sueños y por sobre todo a enfocarse, a conocer el equilibrio, a tomar buenas decisiones a aprender a ver mas allá, que todo lo que hacen hoy será lo que tendrán mañana como resultado y por sobre todo sentirse valorados.
Si tan solo pudieran dimensionar lo importantes que son para Dios en esta sociedad y para el mundo entero.

jacky
Dic-04-2012

es verdad es una tarea dificil pero no imposible =)

jacky
Dic-04-2012

mmm solo hay cuatro donde estan la demas 8??

Elias Gutierrez
Abr-14-2014

muy beun material, pero faltan los otros 8 dnd los encuenstro???

Dejar un comentario

Su correo no será publicado

*Información requerida

Los comentarios emitidos pueden estar sujetos a aprobación antes de aparecer.